viernes, 23 de septiembre de 2016

ORIGEN DE LOS PARTIDOS CENTRALISTAS Y FEDERALISTAS

Surgieron dos formas de pensar entre los criollos independentistas, relacionadas con la manera en que se debía gobernar y conformar la nueva nación: el federalismo y el centralismo. 1810 y 1816, conocido como la Patria Boba, debido a que las discusiones entre los criollos y sus posteriores enfrentamientos, generaron pérdida de tiempo, dinero y esfuerzos que pusieron en riesgo la Declaración de Independencia.


Antonio Nariño 

El centralismo es el sistema de organización estatal cuyas decisiones de gobierno son únicas y emanan de un mismo centro

Características:

●  Una sola autoridad acapara todo el poder.
●  No existen organismos especiales que regulan en sus terrenos.
●  Estricta disciplina de partido, subordinación de la minoría a la mayoría.


¿Por qué? 

●  La necesidad que tienen los estados de dar servicios a sus ciudadanos que económicamente los territorios federados por sí solos no pueden por falta de fondos.
●  La necesidad de grandes cantidades de inversiones que exigen un gran porcentaje de recursos, materiales económicos y humanos que colapsarían los territorios federados.
●  La necesidad de hacer una planificación central.


El federalismo es una doctrina política que busca de una entidad política u organización esté formada por distintos organismos. 

Características

  El federalismo está constituido por la división de poderes sobre la base geográfica de cada territorio.
  En un sistema federal existe tanto un gobierno central como unidades de gobierno inferiores al central.
Camilo Torres
  Se ha establecido en la mayor parte de los países independientes.

¿Por qué?

  La necesidad de un sistema político en el cual las funciones del gobierno están repartidas entre un poder central y un grupo de estados asociados.
  La necesidad de conservar una cierta autonomía.
  Querían asociarse delegando algunas libertades o poderes propios a otro organismo superior.
Estas dos corrientes de pensamiento dieron origen a un enfrentamiento militar entre los mismos criollos, lo que permitió que los españoles, bajo el mando de Pablo Morillo, reconquistaran el territorio entre 1815 y 1816.



Antecedentes
A mediados del siglo XIX comenzaron a estructurarse en la Nueva Granada los partidos políticos. El 27 de noviembre de 1811 se creó la Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, participando en el acto fundacional las provincias de Antioquia, Cartagena, Pamplona, Neiva y Tunja. Debido al carácter centralista de la constitución de Cundinamarca (nombre que recibió la Provincia de Santa Fe de Bogotá), los federalistas eran recelosos de la unión de este Estado a la Federación. Este recelo generó una división entre dos bandos: los centralistas (liderados por Antonio Nariño y que controlaban el gobierno de Cundinamarca) y federalistas, liderados desde Tunja por Camilo Torres en calidad de Presidente del Congreso de las Provincias Unidas.

El partido de la independencia tuvo la desgracia de dividirse cuando más necesitaba la unión. La forma del gobierno que debía darse al país fue la causa de la discordia. Quisieron unos la federación, otros el centralismo; y después de tres siglos de paz esta fatal contienda hizo correr por la primera vez la sangre entre hermanos, y dio un golpe funesto a la causa de la independencia y de la república. Estos partidos eran igualmente patriotas y sinceros; y la historia imparcial vacilará antes de decidir cuál de los dos tenía de su lado la razón. Presidían al primero hombres doctos, entusiasmados con las teorías; y encabezaba al segundo un hombre de genio y de mundo, que atendía más a los hechos que a los libros. Este, menos preocupado que sus antagonistas, era, por lo mismo, más tolerante, y había logrado que le mirasen con menos repugnancia los que temían la independencia; hacíanle de esto un cargo grave sus contrarios, como si la conciliación de los ánimos no fuera, en circunstancias como aquellas, el mayor de los bienes.
Empezar por discordias y guerras aquella era de imponderable ventura que los independientes prometían, era arruinar las esperanzas que se habían hecho nacer, y los enemigos de la independencia explotaron esta rica mina de descrédito para la causa de la república. El ejército español triunfó de un pueblo dividido, y la cuchilla de los vencedores ahogó en sangre la fatal dispute.
La crueldad de los pacificadores, y más aun la insolente brutalidad con que trataron a los pueblos, disipó las ideas equivocadas acerca del gobierno paternal de los reyes, que las gentes sencillas conservaban; y realizó los anuncios de los patriotas. El partido de la independencia cobró fuerzas y creció con notable vigor, hasta triunfar definitivamente de sus adversarios .
El éxito feliz de las armas de la independencia y de la república en todo el continente hispanoamericano; la muerte o expulsión de los jefes capaces de encabezar el partido y de tracer frente a los ilustres guerreros de la independencia; el reconocimiento de ésta por parte de los Estados Unidos y de la Inglaterra; la impotencia de la España para recobrar estos países, impotencia que había venido a ser notoria para todos; y el desengaño que los pacificadores habían procurado hicieron que el partido adverso a la independencia se reconociese vencido, y se sometiese con la más completa y patente resignación; conducta que debió granjear a ese numeroso partido pasivo, más consideración y miramiento que los que se les dispensaron. Era muy natural que por mucho tiempo se mantuviese vivo el enojo contra los hombres sanguinarios y perversos que tántos estragos y desolación causaron en el país; pero esos ya habían muerto, habían salido de la república, o por medio de alguna traición habían logrado mezclarse entre sus vencedores; la parte mansa y sincera del partido solo merecía compasión por su error.


FUENTES CONSULTADAS

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